Cuando se trata de descubrimiento musical, el camino es interminable. En el mapa cambiante de la música contemporánea, la propuesta de Katya en su proyecto Baby2000 resuena con una frecuencia accesible y auténtica, trazando un universo sonoro íntimo y personal.
Katya Hinojosa, Baby 2000
Cuéntanos sobre ti, tu trayectoria y la historia de tu proyecto musical
Hola, soy Katya Hinojosa nacida en Monterrey, Nuevo León. Llevo dos años viviendo en la Ciudad de México. Siempre fue un sueño para mí vivir aquí. Me llamaba la atención desde muy pequeña y lo valoro muchísimo. Desde muy pequeña manejaba blogs en Tumblr sobre skrillex y otros artistas de edm en la época; me puse súper triste cuando, a los 12 años, no pude verlo en vivo. Ese mismo gusto me llevó a ir a fiestas underground en Monterrey desde los 15 años (a escondidas, claro) escuchando tribal, footwork, neoperreo, entre otros géneros que me envolvieron a este mundo. Nunca pensé siquiera que volverme dj era una opción; lo veía muy lejano, en especial porque, al menos en mi ciudad, en ese entonces era dominado por hombres. Empecé en 2018 sin saber mucho más que a hacer un simple “beatmatch”, “cagándola” en vivo y resolviendo en vivo siempre con la mejor actitud. Haciéndolo, con miedo, pero haciéndolo.
Actualmente estoy consolidando mi escuela de dj’s “selección mejicana” (sí, con “j” jaja) y convirtiéndolo en una agencia donde pueda conseguirles trabajo digno a mis alumnxs haciendo de esto una comunidad y red de apoyo en estos tiempos de incertidumbre, así como dándoles showcases en el espacio que tengo junto a mi novio: Ultima, una cafetería/tienda de ropa y arte en la Cuauhtémoc que nació para ser un espacio cultural de todxs.
¿De qué manera tu mundo interior se transforma en sonido? ¿Cómo utilizas la música para explorar tus inquietudes y perspectivas personales?
El mejor regalo que uno puede darse es empezar a crear lo que sea y con las manos. Desde los 12 años comencé a tocar guitarra ya que era (y sigo siendo) muy fan de Justin Bieber. Fui aprendiendo en YouTube y practicar me dio una buena noción de los ritmos, notas musicales y sobre todo me ayudó a explorar la creatividad. Sin darse cuenta, crear se convierte en un segundo lenguaje en el que, cuando comienzas a fluir en él, puedes observar el mundo desde otra perspectiva.
La música puede convertirse en una herramienta poderosísima dependiendo del contexto de cada quién. Cuando toqué en el Museo Marco llevé en la usb un playlist bien curado de cumbias rebajadas colombianas (bien podrían ser himno de Monterrey). Le puse play y hubo una división en las caras del público. Por un lado, hubo quienes lo recibieron con sorpresa y agrado; se sentían reflejados en los tambores y voces profundas. Por otro lado, hubo quienes hacían cara de preocupación como diciendo “Híjole, quítale. Eso aquí no”. ¿Existe música más “culta” que otra? Mantuve mi fuerza sobre lo que quería expresar sin rajarme. Todos merecemos un espacio para sentirnos vistos, bienvenidos con brazos abiertos y sobre todo divertirnos sin que tenga que haber productividad de por medio. EL OCIO ES NUESTRO DERECHO.
¿Existen rituales o prácticas que te conecten con tu intuición y que sean esenciales en tu proceso creativo?
Sí o sí armar un planteamiento de qué haré en mi set. Una vez eso descargado en mi USB, digo afirmaciones como “Merezco estar aquí”, “Esta noche estará increíble”, “Agradezco que me contemplen para eventos”, “Yo sé qué hacer en caso de que falle el equipo”, “Terminando me echaré un hotdog de carrito” jajaja, lo que me te motive. También, ser extra puntual ayuda mucho a relajarme y poder leer las energías de un club antes de subirme al booth.
¿Qué retos has enfrentado en tu camino artístico y cómo atraviesas los bloqueos o pausas creativas?
Siempre habrá alguien que quiera cuestionarte si “sí le sabes”, ya sea un ingeniero de audio pedante, otros djs o hasta personas en tu círculo social que duden de ti, muchas veces motivado por misoginia. Personalmente, en mis cursos les enseño a mis alumnxs, no solo la parte técnica de mezclar, si no a saber conectar un equipo, sus bocinas y para qué sirve todo para que nadie venga a tratar de bajar su autoestima o dudar de sus capacidades. El saber qué sí sabes te ayuda a continuar, y más en vivo cuando cualquier error bajo presión puede llegar a “arruinar” tu show. A resolver, ¡sí se puede!
¿Qué descubrimientos personales te ha dejado crear y hacia dónde se dirigen tus próximos proyectos?
Se vale ser “aventado”, fuerte al hablar, saber tu valor y reclamar tu espacio. El ser artista no significa ser misterioso, reservado y nonchalant. Me costó entenderme como soy: transparente, fuerte, gritona, muy norteña, apapachadora, paciente. No lo cambiaría por nada, pues es lo que me trajo aquí. Como diría mi mamá: “Al que no habla dios no lo oye”. Atrévete a ser vocal sobre lo que tú quieres.