La literatura mexicana es reconocida por las diversas potencias encriptadas en su pluma. Entre historias, versos y exploraciones lingüísticas, la esencia de la cultura se impregna en cada texto y, si bien podemos describir la mexicaneidad como una plétora de posibilidades, también podemos encontrar todas sus versiones en los textos.
Historia de Mariquita, Guadalupe Dueñas
La pluma de Guadalupe es reconocida por darle un giro tenebroso a contextos familiares; en esta breve historia, casi siempre ubicada en ediciones de obras completas de la autora, se narra la historia de Mariquita, una niña insertada en un contexto donde las tinieblas se manifiestan en dolor.
Orfandad, Inés Arredondo
La distancia entre el abandono y la nostalgia de la soledad. Situada en un contexto gótico, la historia que cuenta Arredondo sostiene un sentimiento de duelo y tragedia, cuestionando si la vida es más un milagro o una condena.
La cena, Alfonso Reyes
Inaugurando con los versos de San Juan de la Cruz, Alfonso Reyes retaca esta historia con referencias a otras narrativas, mientras dedica su estructura literaria en una exploración del tiempo, la fidelidad de la memoria y la evocación a lo fantasmagórico, después retomado por Carlos Fuentes en la novela de Aura.
Aura, Carlos Fuentes
Desdibujando los previos conceptos de lo sobrenatural, Fuentes recurre a una narrativa contemplativa y reflexiva sobre los efectos del tiempo en la identidad y la memoria, por medio de recursos trascendentes para la historia de la literatura.
El huésped, Amparo Dávila
La naturaleza de este cuento puede evocar imágenes propias del universo de Eraserhead de David Lynch. Cimentada en un horror más material, Amparo explora el concepto de repulsión a través de un desarrollo vinculativo entre un hombre y una criatura.
El llano en llamas, Juan Rulfo
Insertados en la atmósfera de una cotidianidad desconocida, los cuentos en El llano en llamas exploran una cotidianidad que, al desconectarse de la voz narrativa, podría parecer perturbadora; y no por sus características físicas, sino por el sentimiento de desolación que parece inundar la voz del universo de Rulfo.