Hay algo profundamente poderoso en lo cotidiano cuando se mira con atención. Bajo esa premisa, Acqua di Parma presenta Buongiorno La Collezione, una propuesta olfativa que transforma los pequeños momentos del día en experiencias sensoriales cargadas de poesía.
Más que una colección de fragancias, se trata de una invitación a detenerse: a encontrar belleza en un gesto, en la luz de la mañana, en la suavidad de la piel.
Las cinco eaux de parfum que componen la colección redefinen el arte di vivere italiano desde una perspectiva íntima. Pensadas como “aromas para la piel”, estas composiciones no buscan proyectarse a distancia, sino habitar el espacio cercano, casi secreto. Se revelan en la proximidad, en ese territorio invisible donde el perfume se convierte en una extensión natural del cuerpo.
Almizcles suaves, maderas etéreas y notas luminosas construyen una estela delicada que evoca texturas, calor y luz. Es un lenguaje olfativo que privilegia la emoción sobre la declaración.
Cada fragancia es una escena:
- Buongiorno Al Bacio captura la espontaneidad de un beso inesperado, entre la frescura del azahar y la calidez envolvente de las maderas.
- Buongiorno Amore Mio traduce la ternura de un abrazo en un acorde de algodón, iris y bergamota luminosa.
- Buongiorno Dolce Far Niente celebra el arte de no hacer nada, con cítricos que flotan sobre una base serena y reconfortante.
- Buongiorno Gioco del Destino irradia energía con notas de mandarina, limón y un sutil matiz tostado que aporta carácter.
- Buongiorno Buonanotte es calma pura: lirio, almizcle y bergamota se funden en una atmósfera de silencio y luz tenue.
Detrás de esta narrativa olfativa están los perfumistas Fabrice Pellegrin y Olivia Giacobetti, quienes logran un equilibrio preciso entre contraste y armonía: fragancias complejas pero ligeras, sofisticadas sin esfuerzo.
El universo visual acompaña la experiencia con igual sensibilidad. Los frascos reinterpretan el icónico cristal estriado de la maison, ahora con una silueta más ligera y contemporánea. Los tapones, en tonos vibrantes, funcionan como acentos cromáticos que reflejan la personalidad de cada esencia.
Todo dialoga con el característico amarillo de la firma, reafirmando su herencia sin renunciar a una visión fresca y lúdica.
La dimensión artística de la colección toma forma en el imaginario del diseñador italiano Matteo Cibic, quien construye un paisaje onírico donde lo cotidiano se vuelve extraordinario. Inspirado en referencias metafísicas y surrealistas, su propuesta visual se despliega en jardines imposibles, figuras simbólicas y escenas que parecen suspendidas entre el sueño y la realidad.