La historia de la colonia Roma destaca por acoger diversas historias y encuentros para la comunidad artística de la ciudad de México. Entre casas, locales, galerías y restaurantes, la zona se establece como un espacio sin precedentes que reúne memorias y nuevas posibilidades en cada rincón.
Hoy, la de casa de Margarita Quijano, se transforma en Café Margarita, un espacio que busca rescatar las conversaciones valiosas a través de una atmósfera cálida, íntima y acogedora. De día, la luz transforma la dinámica en un encuentro para tomar café, leer o concentrarse en la labor personal. De tarde, la casa se calienta, la música suena y el bar despierta.
La propuesta gastronómica de Café Margarita acompaña el ritmo natural del día, adaptándose a distintos momentos y formas de habitar el espacio. Por la mañana, el café es el punto de partida, con pan fresco hecho en casa todos los días junto a opciones de desayuno que van de lo ligero a lo completo.
Por la tarde, la cocina se vuelve más sustanciosa y casual, con una selección de clásicos bien ejecutados. Por la noche, el espacio adopta un carácter más social, con platos pensados para compartir ideales para acompañar con un trago.
La oferta de bebidas refuerza esta versatilidad, desde café de especialidad y foams, vinos y coctelería clásica, permitiendo que el espacio funcione igual de bien de día que de noche.