Tanto el cine como el amor son experiencias que se atraviesan: se extienden hasta los confines del sentimiento, se pone en tensión la composición de un escenario con la fidelidad de la memoria, los detalles estéticos de la intimidad comulgan en una perspectiva que potencia la significación de una historia.
Para celebrar el día del amor y la amistad, reunimos una selección, curada por cineastas de la escena mexicana, de películas que se alejan del canon monumental del romance y apuestan por formas más profundas, sensibles y trascendentes de narrar el amor desde la vulnerabilidad de su esencia.
Andrés Arochi
¿Qué hace que una película deje de ser solo una buena obra y se convierta en una experiencia que acompaña al espectador después del corte final?
Creo que una película primero tiene que atraparte. Es como cuando ves a alguien que te gusta por primera vez: se crea un túnel de atención donde nada más existe. Después, cuando la película termina o esa persona ya no está, sigues pensando en ella. La diferencia es que a la película no la puedes llamar al día siguiente, pero su memoria se queda para siempre.
¿Crees que el cine íntimo se comparte o se atraviesa en soledad?
Creo que, una vez que se genera esa visión de túnel, estás solo tú y la película. Pero también es muy lindo poder compartir ese momento con alguien, salir un segundo de ahí y darte cuenta de que la otra persona está sintiendo algo parecido.
¿Qué película recomendarías para una fecha cargada de expectativa emocional como Valentine ‘s Day, pero que escape por completo de la idea convencional del romance?
Me gusta mucho Birth, de Jonathan Glazer. Creo que retrata muy bien la locura del enamoramiento y el apego, a partir de dos personajes que, en teoría, no deberían estar juntos.
Bruno Priani
¿Qué hace que una película deje de ser solo una buena obra y se convierta en una experiencia que acompaña al espectador después del corte final?
Creo que algunas películas trascienden solo ser “una buena obra” cuando estás incesantemente quoteando o day-dreaming de alguna escena. Algunas veces algo sucederá en la realidad que te hará decir: “¿Sabes? Eso me recordó a la escena del vaquero en Mulholland Drive” o “ese hombre parece protagonista de película de Edward Yang”. Todo se mezcla. Ya no hay frontera entre esas películas y tú. Agradezco que alguien haya hecho el esfuerzo titánico de traer a la realidad una escena/personaje/historia para que pueda vivir con esa referencia por el resto de mis días.
¿Qué película recomendarías para una fecha cargada de expectativa emocional como Valentine ‘s Day, pero que escape por completo de la idea convencional del romance?
Me gusta mucho el tema de una amistad que se tiene que enfrentar a posibles escenarios alternos: ¿nos encontraremos en la siguiente vida? ¿qué sería de nosotros si no nos hubiéramos conocido? En ese sentido creo que una gran película al respecto es Céline and Julie Go Boating (Céline et Julie vont en bateau: Phantom Ladies Over Paris) de Jacques Rivette. Se trata de una película sobre una amistad donde se cruzan identidades, hacen magia, salen de la realidad, regresan, se cuestionan su existencia, le dan propósito y caminan las calles de París en lo que sólo puede ser descrito como un idílico día de verano. Simplemente hay amistades que son así.
¿Crees que el cine íntimo se comparte o se atraviesa en soledad?
El cine compartido es lo mejor. Ahí es donde todo cobra sentido. Realmente nada supera una sala llena y una buena película. Hay un rush colectivo.
Moïs Roditi
¿Qué hace que una película deje de ser solo una buena obra y se convierta en una experiencia que acompaña al espectador después del corte final?
Cuando el espectador se identifica y confronta los dilemas que la pieza retrata.
¿Qué película recomendarías para una fecha cargada de expectativa emocional como Valentine ‘s Day, pero que escape por completo de la idea convencional del romance?
Only lovers left alive de Jim Jarmush y Zabriskie Point de Michelangelo Antonioni
¿Crees que el cine íntimo se comparte o se atraviesa en soledad?
Aunque sea una experiencia social, el cine siempre es íntimo con el espectador.
Santiago Arriaga
¿Qué hace que una película deje de ser solo una buena obra y se convierta en una experiencia que acompaña al espectador después del corte final?
Creo que una película deja de ser solo una buena obra cuando logra instalar una emoción en el espectador que no se resuelve al terminar. Cuando algo queda días después. No necesariamente una moraleja o una idea clara, sino una sensación persistente. Es ahí cuando el cine deja de ser consumo y se vuelve experiencia.
¿Qué película recomendarías para una fecha cargada de expectativa emocional como Valentine ‘s Day, pero que escape por completo de la idea convencional del romance?
Recomendaría Portrait of a Lady on Fire de Céline Sciamma. Es una historia de amor, sí, pero despojada de artificios románticos. Es una película que habla del amor como presencia intensa y también como memoria. Escapa del cliché porque no idealiza el “para siempre”, sino la profundidad del instante.
¿Crees que el cine íntimo se comparte o se atraviesa en soledad?
El cine íntimo es ambos: soledad y compartido; depende de lo que necesites en la vida en ese momento. A veces lo atraviesas solo, y otras veces lo compartes, porque ciertas emociones necesitan resonar en alguien más para expandirse.
Si tuvieras que elegir una sola imagen de esa película para explicar por qué importa, ¿cuál sería?
Creo que el mejor cuadro es el momento en que Marianne corre hacia Héloïse en la playa para disculparse después de la discusión. Es un instante breve pero decisivo, porque ahí la relación deja de ser intuición o tensión y se convierte en algo consciente. Hasta ese punto, su vínculo ha estado construido a través de miradas, silencios y gestos pequeños. En esta escena, en cambio, todo se vuelve explícito. Marianne no puede sostener la distancia y el orgullo y corre. Héloïse no se retira ni se endurece. Es la primera vez que ambas asumen lo que sienten con claridad, y también la primera vez que entienden el límite que las rodea.