Dolce&Gabbana relanza The One con una campaña poderosa y cinematográfica protagonizada por Madonna, ícono absoluto de la cultura pop y símbolo de libertad, deseo y autoafirmación. A veinte años del lanzamiento original de la fragancia, la maison reafirma su ADN a través de una narrativa donde la seducción se entiende como actitud, presencia y control.
Dirigida por Mert Alas, la campaña se desarrolla en una ciudad nocturna detenida en el tiempo. La lluvia, los interiores cargados de tensión y una estética que remite al cine neorrealista de los años setenta construyen una atmósfera densa y magnética. En este escenario, Madonna ocupa el centro de la escena: segura, dominante y absolutamente dueña del relato.
Lejos de los códigos tradicionales, invierte los roles y redefine el juego de la seducción. Su sensualidad no busca aprobación: es poder. Miradas, gestos y silencios marcan el ritmo de una historia atravesada por el deseo, los celos y una atracción inevitable, que crece hasta un clímax final tan intenso como elegante.
La narrativa se ve amplificada por una interpretación exclusiva de “La Bambola” de Patty Pravo, cantada en italiano por Madonna. La canción, símbolo de emancipación femenina, refuerza el mensaje central de la campaña: la belleza que nace de la autenticidad y la valentía de ser uno mismo.
Este relanzamiento acompaña la presentación de The One Eau de Parfum Intense y The One For Men Parfum, nuevas versiones que profundizan el magnetismo característico de la familia olfativa y consolidan a The One como un clásico contemporáneo que sigue evolucionando sin perder su esencia.