Recorrer no es un acto estrictamente territorial, el recorrido no ha de darse estrictamente entre un punto geográfico y otro distinto. En este recorrido por galerías de la CDMX, inscritas en el panorama de GAMA, proponemos un recorrido que se da entre significante y significado, explorando las distintas formas de semiótica que nos presenta el arte contemporáneo.
LagoAlgo, Una obsesión por las flores
Nos es claro que un signo es “algo que significa algo para alguien”, las flores en este caso, significan diferentes cosas para dos escritores que las han elegido como vehículos simbólicos; Proust y Bellatin.
En este sentido, la exposición como la literatura, aprovechan el uso de del símbolo para comunicar lo indefinido, dejando una apertura semiótica que permite a las flores alojar información velada y mutante, les permite funcionar en lo bello y en lo político, en lo decorativo como en lo denunciativo… les concede la bondad de la no-asociación directa en todos los intérpretes, por eso han sido elegidas como refugio para todo lo que ocultan.
Un signo jamás descansa en un significado definido, finito, sino que está sujeto a una reevaluación continua.
Kurimanzutto, John Giorno: Life is a Killer
La poesía de John Giorno juega con el formato donde se encuentra inserto el signo; el lenguaje funciona como sistema de signos mientras que la poesía es un expansor de sistemas. El signo se vuelve identificable a la medida que se repite, se combina y se codifica, un símbolo depende de su reproducibilidad para hacer reconocible su carga simbólica, que en repetidas ocasiones tiene poco que ver con su forma.
Simultáneamente, la muestra explora la presencia simbólica del artista ausente, algo que se desencadena al momento en que el espacio de la galería adquiere sonoridad.
John Giorno hace del signo lingüístico uno plástico, sonoro y videográfico. Reúne signos contrarios dentro de una unidad simbólica, en pocas palabras, amplía la semiótica de su material poético.
LeLaboratoire Marianna Dellekamp: Espacios domésticos
El símbolo admite capas de significado, permite que se acumulen las lecturas y las resonancias. La acumulación, como lo plantea Marianna Dellekamp, es un acto de dar sentido y amplificarlo, a nivel social, político y de memoria colectiva. Vincular la afectividad con el objeto y el objeto con el símbolo, creando asociaciones indelebles y poniéndolas de relieve al sacarlas del contexto doméstico e interviniendo sus formas utilitarias.
Seanger Galería. Temoc Camacho: Soplar una nube de polvo en la cara.
Temoc Camacho en Seanger Galería quebranta el símbolo más amplio en occidente, Jesucristo crucificado; directo, reconocible y de asociación inmediata. Sin embargo el artista oscurece su significado simbólico poniéndolo en situaciones crípticas, acompañado de un individuo anónimo, en donde pocos signos son realmente reconocibles. Lo demás, por su parte, indica una soledad cotidiana y una comunicación opaca, que solo descubrimos al entablar una relación con la puesta en abismo, en donde se inserta el significado en sí mismo infinitamente.