Hidden Gems de la Ciudad de México
Una guía por Carlos Will
(CULTURE)

La Ciudad de México está llena de lugares que pasan inadvertidos incluso para quienes la recorren con frecuencia. En esta selección reúno algunos de esos espacios escondidos, que son los más disfruto visitar durante los recorridos que organizo con A Layered City: edificios, obras de arte y rincones que, detrás de una apariencia discreta, esconden historias singulares. 

Relieve Mural Historia de México

Mercado Abelardo L. Rodríguez, Girón, S/N. Centro, Cuauhtémoc

La labor escultórica de Isamu Noguchi es reconocida internacionalmente; sin embargo, durante toda su carrera realizó solo dos relieves monumentales. Uno de ellos se encuentra en el Rockefeller Center, en Nueva York, y el segundo, dentro del Mercado Abelardo L. Rodríguez, en el centro de la Ciudad de México. 

Noguchi trabajó en esta pieza durante más de ocho meses, utilizando una herramienta mecánica para dar forma a un muro de ladrillo construido como base, que luego se recubrió con cemento pulido y pigmentado, que fue donado por la desaparecida fábrica de Cementos Tolteca. El mercado, en general, es un caso extraordinario que combina el comercio tradicional con un espacio que podría considerarse museístico, pues reúne murales de muchos artistas, incluidos los pintados por mujeres muralistas: las hermanas Grace y Marion Greenwood. 

Para visitar este relieve tendrás que entrar por la esquina de las calles Girón y Rodríguez Puebla, atravesar un puesto de jugos y otro de verduras, y subir una escalera. La entrada es libre. 

Edificio Garza

Plaza Melchor Ocampo, 40. Cuauhtémoc, Cuauhtémoc.

De la docena de edificios funcionalistas construidos por Luis Barragán en la década de los treinta, principalmente en la colonia Cuauhtémoc, el Edificio de Departamentos para Lorenzo Garza destaca de entre todos por acumular un amplio conjunto de soluciones muy originales que, de forma

dispersa, se pueden apreciar en otros edificios construidos por el arquitecto en la época y que, en este caso, quedan concentradas en una sola obra. 

Resalta la característica de tener tres de sus cuatro lados con fachada hacia la calle, mientras que la fachada principal, del lado del parque Melchor Ocampo, presenta una deformación en forma de V muy aplanada para seguir el frente de calle redondeado que ya proponía desde el inicio la traza del parque. Es notable también el uso de ventanas corridas, balcones de una impresionante ligereza que sobresalen más allá de las esquinas y la cubierta-terraza, siempre enmarcada por una fina viga volada. 

Este edificio sigue siendo de vivienda, por lo que no es posible visitar sus interiores. Sin embargo, resulta interesante recorrer el frente de calle y observar los edificios siguientes sobre la plaza Melchor Ocampo, construidos en el periodo temprano de grandes arquitectos como Augusto H. Álvarez, Enrique del Moral y Max Cetto.

Mural retrato de la burguesía

Maestro Antonio Caso, 50. Tabacalera, Cuauhtémoc

Aunque este mural suele atribuirse exclusivamente a David Alfaro Siqueiros, se trata de una colaboración con el pintor español exiliado Josep Renau y otros artistas cercanos. El mural fue encargado por el Sindicato Mexicano de Electricistas en 1939 y se encuentra en el cubo de las escaleras del edificio central del sindicato, diseñado por Enrique Yáñez en estilo funcionalista. La composición del mural es explosiva y aplastante, llena de imágenes sangrientas y aterradoras que conforman un auténtico retrato del panorama político internacional de la época. Resulta interesante el uso de perspectivas muy esforzadas, principalmente en el techo del cubo, y la incorporación de una ventana preexistente como parte de la composición del mural, lo que lo relaciona con la idea de integración plástica, muy presente en la época. 

Puedes visitar el mural pidiendo informes en la entrada principal del edificio. Aunque la entrada es gratuita, sugerimos dejar una propina para apoyar la conservación del espacio y de la obra en una alcancía que encontrarás en la entrada. 

Casa de Clara Porset

Calle del Hipo, 3. Chimalistac, Alvaro Obregón

Una de las primeras novelas del siglo XX mexicano fue la controvertida Santa, de Federico Gamboa, cuyas escenas se desarrollan en Chimalistac, donde algunas calles recibieron los nombres de sus personajes. Es precisamente en la calle de “Hipo” número 3 —llamada así por Hipólito, el pianista ciego del burdel en la novela— donde se encuentra una casa que destaca por su volumetría, escala y pureza de líneas. Diseñada por Rafael López Reséndiz en 1960 para la arquitecta y diseñadora de mobiliario cubana Clara Porset Dumas y su esposo, el pintor mexicano Xavier Guerrero, la casa se encuentra rodeada de verdor, silencio y misterio.Aunque solo es posible visitarla por el exterior, te recomendamos recorrer los pequeños callejones circundantes, donde la ciudad parece desaparecer detrás de antiguas tapias y casonas

Edificio Fábrica de Escuelas

Vito Alessio Robles, 380. Florida, Álvaro Obregón

Resulta milagroso que un edificio con las características de la Fábrica de Escuelas, diseñado por Francisco Artigas en 1967, se mantenga casi intacto y sin modificaciones mayores. Se trata de un elegantísimo edificio de un solo volumen rectangular, con esbeltas columnas de sección cuadrada forradas en mármol blanco, entre las que pareciera flotar, remetido, el edificio de cristal ahumado que contiene las dos plantas de oficinas. No menos milagrosos resultan los espejos de agua, muy de moda en su época de construcción, pero que aparecen secos o desaparecidos en otros edificios de la ciudad que los tuvieron alguna vez. Más sorprendente aún: no tiene rejas ni bardas. Este edificio da la impresión de haber caído del cielo en una sola pieza sobre un prado siempre verde y perfecto que lo rodea, sin ninguna interrupción visual. Este edificio se puede visitar únicamente por el exterior, pero es posible acercarse bastante, y la experiencia de sus texturas es un deleite: basalto en las escaleras de acceso, madera bajo la cubierta, mármol en la fachada y las columnas, vidrio ahumado y un aluminio muy vintage en los muros ventana; y, para darle el toque mexicano, azulejos de Talavera discretamente insertados al fondo de los espejos de agua. 

Biblioteca Lorenzo Boturini de la Basílica de Guadalupe 

Fray Juan de Zumárraga, 2. Villa Gustavo A. Madero, Gustavo A. Madero

La Basílica de Guadalupe recibe aproximadamente 20 millones de peregrinos al año, cifra que la sitúa entre los santuarios religiosos más concurridos del mundo. Sin embargo, pocos saben que en el quinto piso del núcleo central del edificio se encuentra una biblioteca especializada que resguarda más de 30 mil tomos, principalmente sobre temas religiosos e históricos. 

Pasar de la animada plaza, llena de visitantes y peregrinos, a este espacio silencioso, rodeado de libros, es una experiencia única y contrastante. Para visitarla, solo tendrás que dejar una identificación en la recepción de la Basílica y subir en elevador al quinto piso. Ahí podrás encontrarte con el maestro Pedro Pablo Pérez García, encargado de la biblioteca, quien podrá mostrarte detalles insólitos, como una ventana acústica para escuchar la misa desde arriba o una vitrina con los “testigos”: papeles y separadores olvidados dentro de los libros. 

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